Historia

La familia Laiseca se ha dedicado a la realización de prótesis oculares desde 1.850, época en la que D. Antonio Laiseca comienza en España la fabricación de "ojos artificiales para humanos", como rezaba en los carteles que presentó en la exposición universal de París de 1.889, obteniendo un premio por ellos.

Familia Laiseca - Foto 1

Su hijo, Juan Laiseca de la Rosa, continúa con el mismo oficio del padre. En 1.931 aparece en la revista madrileña Estampa un artículo que hablaba de la fabricación y adaptación artesanal de los ojos artificiales, donde el autor, D. José Díaz Morales, habla de "un viejecito ágil y simpático que conserva como raro patrimonio un amor suave por el soplete y la manera de hacer que heredó de su padre". Como vemos en la fotografía, las prótesis se realizaban insuflando pequeñas burbujas de cristal.

Familia Laiseca - Foto 2

La tradición familiar sigue con su único hijo, Andrés Laiseca Lázaro, quien aprendió bajo la supervisión de su padre. Al sufrir Andrés la enfermedad de Parkinson, sus hijos, Juan Laiseca Negro (1.930-1.988) y Francisco Laiseca Negro (1.933-1.986) tuvieron que comenzar a trabajar a temprana edad, realizando piezas para taxidermia y juguetes. Juan Laiseca Negro es el primero de la saga en cursar estudios de medicina especializándose en oftalmología, obteniendo una visión mucho más amplia en el tratamiento de los pacientes portadores de prótesis oculares. En los años 60, introduce el polimetilmetacrilato para la fabricación de las piezas en sustitución del cristal, lo que mejorará sensiblemente la adaptación de los pacientes.

Juan Laiseca Negro se convierte en un superespecialista en el tratamiento de la órbita anoftálmica y participa activamente en multitud de congresos y publicaciones.

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